201505.29
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Protección de menores en las redes sociales

Mostrar la imagen de menores en internet conlleva un riesgo, ya que muchas veces exponemos la imagen de nuestros hijos sin conocer la identidad de quién puede estar viendo esa imagen, y que información está obteniendo. Por desgracia, es una labor que se realiza habitualmente, y no solamente por parte de los padres. Esta vez ha sido la diputada del PP, Ana María Aguiló, quién se ha visto involucrada en esta polémica al colgar en la red social “twitter” una fotografía en la que aparecían menores.

Los padres de los niños han denunciado la imagen, al carecer la diputada de consentimiento alguno para la publicación de la imagen de los menores. Ante la denuncia, twitter entiende que se ha incumplido su política de privacidad y ha respondido suspendiendo la cuenta de la diputada del PP. 
despacho de abogador protección de datos

Tras este caso, el debate de la protección de imágenes vuelve a estar en la calle. Algunos de los problemas que un menor se puede encontrar por la difusión de imágenes en las redes sociales son: acoso, suplantación de identidad o manipulación de la imagen con fines delictivos.

El problema de subir una imagen a internet es que en muchas ocasiones aunque borremos nuestras cuentas en redes sociales o blog nuestras fotografías ya han sido archivadas en servidores. Por ello, es fundamental leer detenidamente la política de protección de datos de cada sitio web, para informarse de quién tiene acceso a las imágenes y que va a ocurrir con ellas una vez que cancelemos la cuenta.

A este respecto, el líder de “Podemos” ya cuestionó la legalidad de facebook cuando preguntó a la Comisión Europea el pasado mes de abril si la famosa red social cumplía con la Ley Europea de Protección de Datos (la Directiva 95/46/CE) en lo referente al uso de datos personales.

protección de datos zaragozaEn España, la ley vigente que regula la Protección de Datos de Carácter Personal es la Ley Orgánica 15/1999, aprobada el 13 de diciembre de 1999. Pese a su antigüedad, y en opinión particular del quien suscribe este artículo, ya ha llovido lo suficiente como para decir que urge una regulación más acorde con los usos, tratamientos de datos, tendencias, tecnologías y riesgos a los que nos vemos expuestos los ciudadanos cada vez que nos conectamos a las redes. Veces, que al cabo del día nos son pocas, algunas ya obligatorias en nuestra rutina diaria.