201602.12
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Escudo de privacidad: el nuevo acuerdo UE-EEUU para proteger nuestros datos

Tras la anulación del “safe harbor” EEUU y la UE llegan a nuevo acuerdo, “privacy shield” que entrará en vigor en tres meses.

La Comisión Europea y el Departamento de EEUU crean un nuevo marco de protección de datos personales en el que ambas partes se comprometen a realizar una transferencia de datos que proteja la privacidad del usuario.

Tras la anulación del Safe Harbor, compromiso en el que los datos personales de usuarios europeos eran transferidos a empresas estadounidenses,  la Comisión Europea y el Departamento de Comercio de EEUU han llegado a nuevo acuerdo para la transferencia de datos. Este nuevo acuerdo, “privacy shield” entrará en vigor dentro de tres meses e implica más obligaciones para las empresas que se encuentran en Estados Unidos y tratan o almacenan con datos de ciudadanos europeos en sus bases.

Nuevas obligaciones en privacidad y protección de datos personales.

Este acuerdo implica la obligación y colaboración con las autoridades europeas a la hora de proteger los datos de los usuarios. Exige un compromiso por ambas partes, las empresas deben informar a los usuarios de los datos que están aportando y el Gobierno de EEUU de que el acceso a los mismos será limitado. Estados Unidos en ningún momento puede hacer uso indiscriminado de los datos personales facilitados. En el momento en el que alguna de las dos partes incumpla su compromiso se acudirá a tribunales donde un defensor de los usuarios podrá atender todas las quejas.

Con este nuevo cambio los usuarios europeos pueden sentirse más seguros respecto a la información privada que están aportando a empresas ubicadas en Estados Unidos (hosting, housing, almacenamiento masivo de ficheros). Este acuerdo de privacidad podrá ser revisado anualmente para hacer los cambios necesarios y adaptarse a las exigencias del mercado.

Por fin podemos decir que tras varias negociaciones Estados Unidos y la UE han llegado al acuerdo de crear el “privacy shield”, un marco de protección de datos que también se adapta al reglamento europeo, y que viene a frenar la alarma generada en las empresas ante el uso de servicios estadounidenses que habían quedado en situación de incumplimiento de las normativas europeas de protección de datos personales desde la ruptura del acuerdo de Puerto Seguro.